La educación en Necoclí, un reto para todos

Creado: 27 julio 2021

Una crónica que relata la cruda realidad del municipio en cuanto a la educación, uno de los desafíos asumidos por Fundación Grupo Social en su acompañamiento al territorio.

“Es momento de emprender el camino y sembrar las semillas que contribuyan a cambiar el panorama y nos permitan ver el futuro con mayor esperanza”: José Julián Londoño.

Miércoles 14 de julio 7:30 de la mañana, ya sentía ‘sofoco’ a pesar que estaba lloviznando y el aire traía la brisa húmeda del mar Caribe. Alrededor del colegio estaban las calles llenas de lodo y charcos que habían quedado del torrencial aguacero del día anterior.

-Buenos días, vengo para la reunión con los rectores ¿me puede indicar dónde es?

-Ajá mijo, suba más porque ellos se reúnen en el colegio de los bachilleres- Contestó rápidamente la señora que estaba al lado de la puerta de primaria, al parecer era la que recibía los visitantes, como dirían la ´celadora´ del colegio.

Subí y sentí una energía particular que al entrar descubrí era de los estudiantes que habían cumplido más de un año sin visitar las instalaciones a causa de la pandemia. Pasé saltando de piedra en piedra un pequeño charco para llegar al corredor más
cercano.


Ingrese a un aula iluminada, aireada, dotada con buenas mesas y sillas, televisor, bafle y una pantalla de proyección.


Mi reloj indica las ocho menos diez, los primeros en llegar fueron Mercedes y Yojaver, rectores de las instituciones educativas Río Necoclí y Tulapita. Mercedes sin pensarlo cogió un trapo y empezó a limpiar las mesas y sillas.


Estoy a la espera de 23 personas más, que según don Aquileo Mena, Secretario de Educación del municipio, se reúnen sin falta cada mes para conversar sobre los avances, problemáticas, planes y proyecciones para mejorar la educación en ´La Perla del Caribe´.


Necoclí tiene hoy en el Colegio Antonio Roldán Betancur un encuentro donde los rectores de las instituciones educativas conversarán con Fundación Grupo Social sobre la cobertura, calidad, pertinencia e infraestructura de la educación en el territorio.


Estamos atentos a la exposición del diagnóstico que la Fundación levantó luego de sus charlas con habitantes, maestros, estudiantes, instituciones públicas y privadas y todos los actores que participan del desarrollo.

“Enamorar los estudiantes”, es lo que dice Yojaver sería la solución para mejorar la cobertura, pero también cree que no hay elementos suficientes para comprometerlos. Pide más apoyo de la institucionalidad en cuanto a mejoramiento de infraestructura, alimentación escolar, transporte, material didáctico y el compromiso de las familias en su formación integral, que resulta imposible cuando hay padres que no saben leer ni escribir, les toca migrar a otros territorios y se ven obligados a abandonar sus sueños y de paso a olvidar los de sus hijos.

 

Detrás de una utopía


Hablar de calidad educativa en un municipio de sexta categoría resulta complejo, don Aquileo manifiesta que el problema radica en la diferencia cómo se evalúa en las aulas y en las pruebas estandarizadas. Don Aquileo no comprende por qué hay bajo rendimiento, pero excelentes calificaciones para los maestros.


Los rectores aseveran que la magnitud del problema va más allá y se ve reflejada en las Pruebas Saber. Además, porque no hay maestros comprometidos y capacitados, salones de clase adecuados, material didáctico ni mucho menos motivación para que los estudiantes se interesen en obtener buenos resultados. Según el Ministerio de Educación, de cada 100 graduados de bachillerato en Necoclí, si mucho 12 ingresan a educación superior. Luz Elena Guerra, Directora de la Institución Educativa Pueblo Nuevo, cuenta que cada año en su colegio se gradúan entre 50 y 60 estudiantes y máximo 4 pasan a una universidad.


A partir de ese momento la conversación se volvió mucho más abierta y animada, unos hablaban de cobertura, otros de calidad y todos coincidían que la pésima infraestructura es la columna vertebral de los problemas de la educación en el municipio. El profesor William Hernández dice que las edificaciones tienen más de 20 años y están obsoletas. Y afirma que los problemas más graves no son unas paredes deterioradas, sino la falta
de unidades sanitarias, saneamiento básico, agua potable, energía eléctrica, vías de acceso, cerramientos, unidades deportivas, redes de telecomunicaciones, mejor dicho, todo.


Algo más inverosímil en el territorio es la pertinencia educativa, existe desconexión total entre lo que se estudia y los medios de vida, los profes, como ya les digo de cariño, dicen que no hay orientación a las necesidades culturales y productivas del territorio, que existe un problema de capacidades básicas para que la gente desarrolle sus proyectos de vida.


Las manecillas de mi reloj me dicen que necesitamos un descanso, que hemos dibujado un mapa crudo de lo que pasa en cuanto educación en Necoclí y que es momento de emprender el camino y sembrar las semillas que contribuyan a cambiar el panorama y nos permitan ver el futuro con mayor esperanza.


José Julián Londoño
Técnico Operativo Programa Necoclí
Fundación Grupo Social

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